Fallece Emilio Ponce, Gran Maestro de Entrenadores y Excepcional Persona

El pasado 9 de enero fallecía Emilio Ponce a los 84 años de edad. Desde el Club de Atletismo Valencia Terra i Mar, queremos dar nuestro más sincero pésame a la familia del que fue “Padre Deportivo” y Fundador de nuestro Club.

Descanse en Paz.

 

Este Gran Maestro de profesores y entrenadores, así como excepcional persona, ejerció como entrenador durante más de cincuenta años. Hasta hace muy poco tiempo, aún acudía a las pistas del Cauce del Rio Turia y allí, decenas de atletas jóvenes y menos jóvenes, seguían disfrutando de su sabiduría, sus inestimables consejos, su talento innato, su alegría contagiosa y las ganas de vivir que sólo este valenciano de adopción poseía.

 

Breve Reseña Biográfica

Emilio Ponce García nació el 29 de julio de 1930 en Gijón (Asturias), lugar donde estaba destinado su padre, que era militar. A los tres años, su progenitor fue destinado a Ceuta, donde residió cuatro años. Al comenzar la Guerra Civil fueron trasladados a Córdoba, donde la familia permanecería hasta el final  de la misma, momento en el que volverían a Valencia, donde Emilio ha pasado el resto de su vida.

Se casó en 1960 con Teresa Romero, de la que enviudó hace menos de un año, y tuvo tres hijos, dos niños y una niña. Además tiene 12 nietos.

A los 18 años sería captado por el entrenador italiano, Jovani Baptista Mova, comenzando su trayectoria como atleta que aunque fue breve, triunfaría a nivel nacional e internacional en las pruebas de velocidad. Posteriormente abandonaría su faceta como atleta por una incompatibilidad del Régimen de aquel entonces. Desde ese momento el atletismo valenciano en particular y español en general, ganaría un magnífico entrenador.

Su faceta como entrenador la compaginó con su labor pedagógica de profesor de Educación Física, en la que trataba de transmitir a sus alumnos su amor por el deporte  e inculcarles valores de esfuerzo, sacrificio y vida activa en los que la práctica deportiva fueran una prioridad en el devenir diario de sus vidas.

Recientemente, con más de ochenta años, seguía desempeñando su faceta de entrenador en activo, preparando a una veintena de atletas de distintas categorías y niveles y manteniendo la energía y vigor de sus inicios.

 

Trayectoria como Deportista

Cuando Emilio llegó a Valencia, empezó a estudiar en los Maristas, donde iniciaría su vida deportiva jugando al fútbol en el equipo del colegio. Al acabar el colegio, pasó a jugar en varios equipos de primera regional, como el Aldaia, Alberique, Utiel o el Onteniente, llegando incluso a jugar en la primera división de Argelia.

El paso del fútbol al atletismo llegó en 1949 debido a la llegada a Valencia del entrenador italiano Jovani Baptista Mova, que contratado por la Federación Española, recorría España formando entrenadores y captando atletas. En el Campus Universitario (lo que hoy es la Escuela de Agrónomos) iba a estar  el prestigioso entrenador italiano, realizando pruebas a los velocistas valencianos. Animado por su amigo Sebastián Bonet y con la idea de que un futbolista también puede ser un atleta, acudió Emilio al Campus. Allí ocurrió uno de esos hechos que cambian la trayectoria de una vida. Allí estaba Emilio Sanchís, Campeón de España de 100 m., que le dio por decir que a él no le ganaba nadie corriendo. Emilio Ponce le reta y en una carrera de 50 metros se impone al Campeón de España.

Tras esta espectacular demostración de facultades físicas, le proponen acudir a una concentración de la selección española que se iba a celebrar en Avilés (Asturias). Después de unos días allí, partió hacia León, formando parte de la selección valenciana, donde se disputarían los Campeonatos de España del Frente de Juventudes y donde pararía el crono en 11.6. Un año después, en una concentración en Tolosa hace 11.3, una gran marca para la época y más si tenemos en cuenta que sólo llevaba un año entrenando. En 1951 se proclama por primera vez, Campeón de España de 100 y 200 metros lisos del Frente de Juventudes en la localidad asturiana de Mieres, siendo también internacional y Campeón de Europa.

Fue seleccionado para acudir a los Juegos Olímpicos de Melbourne (1956), pero al igual que el resto de la expedición española, no acudiría a la cita australiana debido a la decisión del Estado Español,  aduciendo que la Unión Soviética había ocupado Hungría.

Como compensación, la Federación Española de Atletismo le otorgó una beca para ir a Alemania, donde estuvo seis meses entrenando y compitiendo, aprendiendo de los teutones, dominadores en ese momento de la velocidad a nivel mundial. Ese mismo año, corrió en Valencia contra el Campeón del Mundo Universitario, Wertruis, al que ganó corriendo con viento en contra y en pistas de tierra, y parando el crono en 10.9.

En el mejor momento de su vida deportiva le declararon profesional, por cobrar al mes 300 pesetas, provocando su retirada como atleta. A partir de ese momento se dedicó en cuerpo y alma a entrenar.

Se retiró del atletismo dejando unas marcas de 10.7 en 100metros lisos, 22.7 en 200. En salto de longitud voló hasta 6,43 y tuvo el récord de España en las 100 yardas (9.9).

 

Impulsor del atletismo Valenciano

La historia del atletismo valenciano y por ende del Club de Atletismo Valencia Terra i Mar, no se concibe sin la presencia de Don Emilio Ponce.

En 1958, una vez retirado del atletismo en activo, Emilio junto al ya desaparecido Antonio Ferrer,  fundarían la sección de atletismo del Valencia Club de Fútbol. Todos los atletas que hasta entonces militaban en el “Español del Frente de Juventudes” pasaron a formar parte del Valencia C.F., y Emilio empezó ahí como entrenador.

En 1968 Emilio fundó el primer club de atletismo femenino federado en Valencia, el Club Medina. Hasta que él lo creó, las mujeres sólo habían competido antes de la Guerra Civil y en escaso número, por lo que podemos considerar a Emilio como el precursor del atletismo femenino  valenciano.

Unos años más tarde, y a pesar de las dudas de los dirigentes del Valencia C.F, para crear un equipo femenino dentro de la sección de atletismo, Emilio Ponce les convencería para iniciar ese proyecto pionero en esos momentos. Ese equipo que nació casi de casualidad, luego se transformaría en el Valencia-Karhu C.A.  y en la actualidad es el Club de Atletismo Valencia Terra i Mar, por lo que desde nuestra entidad consideramos a Emilio Ponce como nuestro “Padre deportivo”, y ha sido testigo activo de lo que hoy por hoy es el mejor equipo femenino de la historia del atletismo español.

 

Premios y Reconocimientos

A lo largo de su dilatada vida como atleta y entrenador, Emilio ha recibido varias distinciones que atesoran su calidad no sólo profesional sino también humana:

- Medalla de Plata al mérito deportivo en categoría nacional, otorgada por el

  Consejo Superior de Deportes e impuesta por D. Juan Antonio Samaranch.

- Medalla de la Generalitat Valenciana.

- Medalla de Oro de la Federación Valenciana de Atletismo.

- Distinción de la Federación Española de Atletismo.

- Premio Amorós al Mérito Deportivo Ciudad de Valencia

 

Faceta de Entrenador y Profesor

Una vez que Emilio se retira de atletismo en activo, viendo que tiene que comer y formar un hogar, se dedica a entrenar. Entrena a universitarios,  a la Policía Armada,   a la selección militar, al Ejército del Aire, a la 3ª Región Militar del Ejército Español y a más de 30.000 atletas y deportistas que les ha hecho entrenar e ilusionarse por un deporte muy sacrificado y poco valorado, gracias a su calidad humana y a su capacidad única para enganchar a la gente.

Durante todo este tiempo de entrenador, no sólo le ha preocupado que sus atletas destaquen y sean campeones, sino  también se ha centrado en las personas en sí, preocupándose de sus estudios, su situación social, su estado psicológico… Por eso la inmensa mayoría de sus atletas, muchos de ellos retirados, han sido sus amigos.

Como entrenador tiene un ojo clínico para saber para qué prueba vale cada uno. Eso le pasó con Rafael Blanquer – nuestro actual Presidente-, que fue el primer atleta español en pasar la mítica barrera de los ocho metros en Salto de Longitud. Emilio consiguió reconducir la carrera de Rafa, haciéndole cambiar las vallas por la longitud, disciplina en la que conseguiría infinidad de títulos. Además de Blanquer,  Emilio también entrenó a la flor y nata del atletismo valenciano. Nombres míticos que pasaron por sus manos han sido: Manuel Ufer, Manolo Ruíz Parajón, Pablo Escribá,  Carbonell, Tortosa, Mollá, César Cimadevilla, Leonardo  Banacloches, Guzmán, Satorre, Cebrián,  Pitillas, Olucha, Oliag, Soriano, Esther Lui, María Brotons, Amparo Betes, Calpe, Blasco, Llópis, Villaescusa, atletas, muchos de ellos,  que han llegado a nivel nacional e internacional.

También debemos mencionar su faceta como educador y pedagogo en su labor de profesor de Educación Física en diversos centros de la ciudad de Valencia. Innumerables niños y actuales amantes del atletismo han recibido las clases magistrales y sabios consejos de Emilio, que en su dilatada carrera de maestro pasó por los siguientes centros:

Colegio del Pilar

Maristas

Dominicos

Escuelas Pías de Calasanz

Instituto Luis Vives

Instituto Sorolla

 

Emilio Ponce ha sido toda una institución en el atletismo valenciano, siendo uno de los precursores de este deporte y de la cultura física en la ciudad de Valencia, además de pionero en el fomento del atletismo femenino. Fue atleta, entrenador y fundador de nuestro club, junto a Antonio Ferrer. Hoy, como Club de Atletismo Valencia Terra i Mar, es el más laureado de la historia del atletismo femenino español.

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